C/ Bethencourt Alfonso Nº1 (C/San José)
922 28 72 20 Santa Cruz de Tenerife
Bueno, estamos aquí de vuelta, tras una semana con esta crónica en standby. La gripe (puede que A, puede que no) me ha dejado hecho polvo. El viernes de la semana pasada fui con mi alter Diego a cenar por ahí a un sitio que él ya conocía. El local es céntrico a más no poder, justo al lado de la Alameda del Duque de Santa Elena. Al lado de la Plaza de España, para los begginners.
Del local hay poco que decir, a ambos lados de la calle se disponen una tasca y una taberna que pertenecen a la misma dueña. Mesas por fuera, que es lo que más se agradece sin duda. La tasca es más pequeña y la taberna, sin ser tampoco una mansión, pues es un poquito más grande. Cenamos al aire l
ibre, buena temperatura, no mucha gente…a gusto vamos.
La carta no es muy amplia que digamos, pero sí suficiente. Pensad que al ser en pleno centro vienen las correspondientes páginas de traducciones a los distintos idiomas… Lo curioso es que la cocina también podría ir en el sentido de conquistar a los extranjeros y alejarse de cuidar a los clientes autóctonos, pero no es así. Eso se puede deducir del primer plato que pedimos, un queso típico de Gran Canaria, muy seco, y de sabor poderoso… Queso de Flor de Guía.

A continuación habíamos pensado en pescado, y la dueña nos recomendó el peto a la espalda: qué barbaridad, menuda gozada de pescado. Carne prieta, se derrite al meterlo en la boca. Esos ajitos laminados me vuelven loco.
Ya como último plato, pedimos unos huevos estrellados con jijas. Lo de las jijas, según mi tía Mercedes, son las tripas de los chorizos, picantes. Según la dueña del establecimiento, además de las carnes del chorizo, se mezclan distintos tipos de carnes, pero también con un espíritu picante de fondo. Muy potente este plato, casi no pudimos con él.
Postres, pedimos uno, pero no lo recuerdo como nada espectacular.
Lo mejor: el sabor del pescado, espectacular. Aunque debo destacar todos los platos, todos estaban muy ricos.
Lo peor: tanto los huevos como el pescado tenían muchísimo aceite, en su salsa como en las papas.
El precio: unos 33€ por persona, con vino, copaza de patxaran… un poco caro, pero cené muy a gusto, la verdad.