En San Sebastián es algo muy típic
o ir a tomar un pintxo a la parte vieja: bien sea antes de comer, bien sea a media tarde, bien antes de cenar, o para los muy cachas económicamente puedes irte a comer de pintxos.
El típico bar de pintxos consiste en una barra grande llena de platos con pequeños pintxos para que tú vayas cogiendo y comiendo mientras degustas tu vino, cerveza, refresco o lo que se te antoje. También los hay pintxos que pides que te lo calienten en un momento, o pequeños pintxos que te preparan en un par de minutos.
Pero vamos, los tomas en la barra y con la mano, la mayoría. Simpleza y exquisitez.
No obstante, la nueva ola de pintxos va un poco más allá: elaboradísimos, preparados al instante, y en la mayoría de casos se comen con cubiertos. Creo que La Cuchara de San Telmo fue uno de los primeros bares que apostó por esta nueva tendencia, pero claro, debido al éxito que ha tenido se han ido sumando más bares a este estilo. Así tenemos el Narru en el barrio de Gros, y unos cuantos que no recuerdo el nombre (vaya por diox) cerca de la playa de la Zurriola, en la calle Zabaleta.
Lo positivo de esta nueva tendencia es que pruebas cosas que difícilmente comerás en casa o en cualquier restaurante al que vayas: Vieira con aroma de cítricos (en la imagen), foie fresco en salsa con verduras y frutos secos, platos no habituales.
También es positivo que el tamaño del pintxo en algunos casos ya ascienda hasta el título de media ración. Ojo, que también conservan los clásicos pintxos de tortilla y croquetas, por si alguien no se atreve con la nueva ola.
En el plano negativo pues lo de siempre: el precio. Si por un pintxo old-school te clavan 2 euros, por uno sofisticado y cool pues de los 3 euros no suele bajar. Hasta 4 podéis pagar por alguno (si vuestra cartera os lo permite).
aparte de decir que los pinchos merecen la pena, que ricos, por Dios, tengo que decir que new design de tu blog es genial.
Comentario por flor — Octubre 8, 2009 @ 7:45 pm